Patrizia Sabatino pinta, a través de sus páginas, a las mujeres de nuestra tierra: las que luchan por no claudicar ante los desafíos del destino, las que se mantienen firmes y estoicas en su fe, las que han podido sobrellevar un pasado de abandono, reincorporándose a las usuales coordenadas de la vida, las que derrochan alegría y entusiasmo en los escenarios más tristes y sombríos (Delfina Acosta).